lunes, 30 de agosto de 2010

A media noche nos paramos todos a bailar, los cinco, y nos divertimos mucho brincando y sacudiendo fuertemente los globos largos y las guitarras y micrófonos inflables que repartieron los del grupo para animar más la fiesta. El Danito, lucía un sombrero de paja con tiras largas como de lanchero de acapulco.
Nos retiramos cansados y satisfechos casi a las dos de la madrugada. Fue una fiesta digna de la celebración. Agradezco a Dios y a mi querido hijo por permitirme vivir este hermoso sentimiento y este orgullo infinito de verlo realizado como Profesionista.
Jaime Isaac nos regaló a Tony y a mí una placa de agradecimiento por el apoyo brindado durante sus estudios, cosa que nos conmovió mucho y nos emocionó. Y ésta, llevaba la firma de Jaime Isaac, pero con el apellido de Tony, lo que le llegó al corazón a mi querido esposo. La placa dice a la letra:
Universidad Metropolitana de Monterrey
A mis queridos Padres:
Hoy que finalizo una etapa más en mi vida quiero expresarles mi agradecimiento por todo el esfuerzo que hicieron por mí. Por sus sabios consejos y el apoyo que siempre me brindaron. Gracias, un millón de veces por darme las herramientas para construir este sueño y más gracias aún por vivirlo conmigo alentándome, corrigiéndome, comprendiéndome y celebrando los triunfos a mi lado.
Gracias a ustedes hoy termino mi Carrera que representa para mí la mejor de las herencias.
...Y es que ver el orgullo reflejado en sus rostros siempre ha sido mi mayor motivación.
Por eso, este "pequeño logro" no podía ser para nadie más que para mis dos grandes pilares: ¡Ustedes!
Su hijo que los quiere.
Jaime Isaac Hdz. Galaviz
Contador Público y Auditor
Monterrey, N.L., agosto del 2010
jueves, 22 de julio de 2010
Mi cumpleaños
El día cinco de octubre de dos mil nueve, cumplí cuarenta y ocho años. Mi Tony me organizó una fiesta sorpresa. En complicidad con mi hija y en su casa, reunió a mis amigos más queridos y nos la pasamos genial. Betina preparó las viandas, entre las que degustamos una riquísima birria, asado de puerco, picadillo, nopalitos, frijoles refritos y ya ni recuerdo qué más. Se lució mi niña con la comida, todo estuvo delicioso. Yo no me esperaba ser tan festejada, fue un domingo, un día antes del cinco, llegamos a casa de mi hija y todo estaba preparado, como si fuera un banquete en grande, con mesas, manteles, sillas, todo super bonito. Fueron llegando los amigos, de uno en uno, y a cada uno de ellos que entraba, mi sorpresa aumentaba. Tony sacó los teléfonos de mi celular y les estuvo llamando con tiempo para avisarles y así se reunieron los más queridos amigos que nunca imaginé juntar en mi cumpleaños.
Entre ellos estuvieron mis compadres Elia y Rodolfo, Thelma y Luis Valdéz, Silvia Báez y su esposo Jorge, Lulú y Sergio, Juan Carlos, Bernardo, Memo, el "perriatra" de los "niños de cuatro patitas", Mario y Giovanni, Eli, Elsita, Iris, Lorena Monreal y mi queridísima Dolores Hernández. Desde luego estuvieron también mis hijos preciosos Jaime Isaac y Daniel Orlando. Mi querido Tony sabe lo que amo en la vida y no pudo darme mejor sorpresa. Él nunca sabrá bien lo que yo valoro todo lo que hace por mí siempre. Cuando casi todos se habían retirado, y solamente quedaban Bernardo y Juan Carlos, mi Tony puso una presentación fotográfica que me hizo a manera de obsequio. Puras fotos de esta loquilla, unas de cuando era niña y luego de casi todos los "looks" que he traido, puesto que me encanta cambiarme el color y forma del cabello. El fondo musical que usó fue el de la canción "Mujer" de Los Rancheros. Está hermosa y disfruté muchísimo ese día. Soy muy afortunada.
De nuevo al hogar de las palabras
Pero ya estoy aquí de nuevo, en casa, en la casa de mis palabras.
Voy a procurar reseñar lo más importante que he vivido, ilustrándolo con fotografías, como solía hacerlo. Me siento un poco fría y con los dedos tiesos, pero aquí voy de nuevo.
martes, 29 de septiembre de 2009
Un minicuento de cumpleaños

El día de ayer cumplió años una de las mejores amigas de mi hija. Durante años las he visto reir y llorar juntas, compartir estudios, diversión y responsabilidades. Aquí un pequeño obsequio a Lorena Monreal, con mucho cariño.
MARENA
La princesa de la alegría
Cuenta el sonido sordo de los caracoles cuando atento escuchas su secreto, que un 28 de Septiembre en la cúspide del alba, en el fondo del mar, una ostra soberana abrió sus fauces y de éstas, entre miles de cristalinas burbujas, emergió triunfante una sirena recién nacida.
Sus ojos brillaban como un sol multicolor a través de las olas, su sonrisa fue poderosa, cual relámpago en la garganta de la tormenta, roja como el ramaje de los corales y entonces el buen Neptuno bendijo para toda la eternidad a la niña, la proveyó de piernas y le otorgó el Don de la Alegría Perpetua. Entre dos tritones la arrojaron al aire. Fue ahí donde siete gaviotas capturaron el vuelo sin alas de la pequeña Marena y la depositaron delicadamente en la playa.
La chiquilla, sonriendo, con una perla y una pluma de gaviota entre sus deditos, fue recogida por una bondadosa aldeana que la crió junto a sus otros hijos.
No recordaría la princesita por mucho tiempo el Don proveído por el mar y sus creaturas, sería hasta que derramara las lágrimas contenidas en una ostra gigante por siete ocasiones, que encontraría la razón de su vida: llevar alegría permanente a todos a su alrededor y vivir en el centro de la misma. Entonces quedaría convertida en mujer para siempre.
Feliz cumpleaños, querida Lorena.






