viernes, 11 de septiembre de 2009

Edición de un libro 4. Pegado de Portada. (Fotografías)











Luego de que el lomo del libro está protegido ya con la cintilla de papel (yo uso el mismo papel que usé para las hojas que conforman el libro), se les coloca la portada. Se corta considerando la vuelta del borde del lomo, aún cuando se toma en cuenta, muchas veces sobresalen las hojas. Yo mandé cortar las portadas dejando un margen de cuatro milímetros para el lomito, pero me faltó, debí haberle dado casi el doble. De cualquier manera tienen arreglo, porque a la hora de refilar (cortar las orillas con una guillotina para emparejar), ahí se ajusta y se perfecciona el acabado. La portada se mide para marcar el espacio del lomo con una pluma sin tinta o algún artefacto como un punzón para marcar sin que se rompa o se tiña. Ésto tiene la finalidad de permitir el fácil doblez y marcado del lomo para lucimiento del mismo. Una vez marcado se dobla, se engoma con pegamento blanco el lomo y medio centímetro de cada lado, cubriendo la cintilla de papel y se procede a colocar la portada. Se dejan secar muy bien. Posterior al secado, a mí me gusta marcar la parte frontal con la pluma sin tinta para que cuando se abra el libro, éste tenga flexibilidad. El paso final es llevar los libros a refilar a algún sitio en donde se cuente con guillotina profesional ya que las de oficina o caseras no tienen el filo suficiente y solamente "machucan" el papel, lastimando seriamente los libros.
Una vez refilados, los libros están listos para disfrutar de su lectura.

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