lunes, 21 de septiembre de 2009

Poemario Espacios











Una de las cosas más difíciles que hay cuando haces un libro, aparte de escribirlo, por supuesto, o armarlo, (editarlo), son los comentarios y opiniones. Las hay muy variadas, desde la de tu mamá que te dice que el texto está “muy bonito, pero luego me lo explicas”, hasta quien te sugiere que elimines tal o cual parte por carecer de lo que se considera infaltable en la estructura para elevar el valor del trabajo o corregir errores. Todos los comentarios son bienvenidos. Toda opinión es válida y todo consejo es aceptado y sometido a revisión. Al final, uno es quien decide qué cambio o mejora efectuar en el libro. De igual manera, todos se agradecen, por el tiempo dedicado al análisis, la intención y la labor. Todo cuenta. Mi libro El día Bético fue el primero, luego escribí Voces Minerales, que atesora una cuarta de forros del poeta Oscar Wong y que espero pronto se publique; y al terminar éste, allá por el año 2002, escribí los poemas que conforman el tercero, que se llama Espacios. Pensé reseñarlo aquí, comentar algunos eventos durante la escritura de los poemas o los motivos que provocaron tal o cual verso o metáfora. Haré algo mejor, colocaré imágenes y un poema. Pero parece que en mi tarea de algunos años, el tallereo sobre la misma de poetas como: Saúl Ibargoyen, el mismo Oscar Wong, Roberto Maldonado Espejo, Mainor Arias, Jael Martínez, Lourdes Falcón, Bernardo Chapa, Juan Carlos López, Hugo Chávez, Daniel Baruc, y algunos más, (me disculpo en caso de omisión), no luce y mis poemas parecen con escaso tallereo. Salvo discrepancias, habrá que facetar más la pieza, ya que se encuentra sufriendo de opacidad (aparentemente). Pero las opiniones nos sirven principalmente para crecer, por lo que hoy me encuentro enormemente engrandecida y con más deseos de compartir mi oscura y diferente manera de ver las cosas, nombrar al mundo con otra voz, no mejor, no peor, una distinta solamente, que corre el mismo riesgo que las convencionales, de toparse con personas a quienes no habrá de gustar. Se agradece de cualquier forma.
ANTOJO DE ESCRIBIR

Escribir es fantasear muy adentro
a ojos clausurados
apretando los puños a mansalva
Es pluma que irrumpe en el papel
en defensa propia.
Es contraer el pecho
y someter a los demonios
desjugando cada sección
del purgatorio interno.
Es tachar doscientas veces
las cien hojas arrancadas
y lavarse bien los ojos con tinta
para volver a empezar.
Escribir a capricho
es montar en dedos briosos que reparan
y deleitarse en el regusto sanguíneo
del poema domado.

1 comentario:

  1. Betty:

    Te agradezco por permitirme participar en tu obra poética dando alguna opinión que nace más de las visceras que de la erudición. Tu persistencia y voluntad son un ejemplo para quienes somos más timoratos a la hora de abordar el papel. Más de unas voz necia se alzará para darte catedra de aquello que no entiende y menos siente. No te preocupes ni los tomes en cuenta. El tiempo las hará callar.

    Nos escribimos.

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